Mantenimiento de los aceites hidráulicos y de lubricación durante la recepción y el almacenaje

El 80% de los fallos en sistemas hidráulicos y de lubricación están ocasionados por la contaminación del aceite. Solo un aceite en clase es capaz de garantizar un correcto funcionamiento. Además, el nivel de limpieza de los sistemas hidráulicos y su control tienen como consecuencia un ahorro sustancial de costes de producción.

La contaminación por partículas y agua son las causas más frecuentes por las que se generan fallos y paradas en los sistemas, disminuyendo además su vida útil.  Debido a esto, el conocimiento del nivel preciso de contaminación puede ser crítico de cara a la eficiencia y funcionalidad del sistema, permitiendo su control y corrección cuando sea necesario.

El adecuado mantenimiento de un aceite en clase reduce al mínimo la probabilidad de avería en máquinas críticas y optimiza la eficiencia en los sistemas, con los siguientes beneficios:

  • Se mantiene la salud y limpieza del lubricante para maximizar su rendimiento.
  • Aumenta la fiabilidad operativa y la productividad, y se reducen costes de mantenimiento.
  • Se prolonga la vida útil del equipo y los fluidos de 3 a 10 veces por encima del estándar.
  • Los cambios de aceite se reducen significativamente, con el consiguiente ahorro económico y reducción de la huella medioambiental.
  • Disminuye el tiempo de inactividad no programada y se alargan los periodos entre mantenimientos.

Conscientes de esta necesidad, desde Grupo Cartés trabajamos para proporcionar a las industrias y profesionales una evolución del mantenimiento de aceites hidráulicos y de lubricación, en términos de corrección, predicción y prevención, alcanzando un nivel de cuidado proactivo de los fluidos. 

Mantenimiento de los aceites desde la recepción en las instalaciones

Antes de llegar a planta o a las instalaciones en las que se le va a dar uso, el aceite se trasvasa en distintos eslabones intermedios de la cadena de suministro, desde la refinería hasta el punto de entrega.

Cada parada y transferencia supone un riesgo de contaminación, de manera que al recibir un aceite presumiblemente “nuevo”, es posible que ya contenga contaminantes y se haya alterado su código ISO. De hecho, el aceite nuevo suele contener entre 2 y 20 veces más partículas de las que son recomendables para la mayoría de los equipos.

Por este motivo, es necesario realizar un análisis previo, filtración y trasvase adecuado para su posterior almacenamiento

Si el aceite se entrega en bidones, será necesario un primer tratamiento mediante unidades de filtración más o menos compactas que se mantendrán, en caso de que el fluido se vaya a almacenar de este modo, o se emplearán unidades de almacenamiento con sistemas de filtración adaptados.

Invertir en la limpieza de un aceite nuevo puede suponer muy beneficioso para la empresa, más que un coste extra. 

Hay que considerar que la calidad de los aceites hidráulicos y de lubricación tiene un impacto directo sobre el correcto funcionamiento de la maquinaria. Si se consigue reducir la contaminación de los fluidos, disminuye también el riesgo de averías y se alarga la vida útil de la maquinaria consiguiendo un gran ahorro de costes que puede llegar hasta el 40%.

Mantenimiento de los aceites durante el almacenaje

Una de las principales causas de contaminación del aceite se debe a un almacenaje inadecuado. Con frecuencia, los aceites se ubican en condiciones y entornos no apropiados, en los que el calor, el agua y el aire causan contaminación química u orgánica, degradándolo y produciendo oxidación. Estos contaminantes se mezclan con partículas, generan lodos o sedimentos y aumentan la viscosidad del fluido, alterando sus propiedades de lubricación. 

Para evitarlo, son necesarias soluciones de almacenamiento y manipulado que mantengan los lubricantes en el mejor estado posible durante todo este periodo.

Las soluciones que proponemos desde Grupo Cartés para el almacenaje son:

  • Modificación de bidones y contenedores, mediante la incorporación de un kit de aireador desecante y adaptador para la transferencia del fluido.
  • Almacenamiento a granel en unidades apilables con sistema de filtración y aireadores desecantes que evitan la contaminación cruzada.
  • Sistema móvil de almacenamiento, manipulación y filtración, que permite el traslado sin riesgo de contaminación a cualquier ubicación de la planta en la que sea necesaria la transferencia o reemplazo del aceite. 
  • Casetas, áreas o salas de lubricación y dispensación, que garantizan un entorno seguro y adecuado en el que los aceites se mantienen preparados para el servicio. En estas salas diseñadas de forma personalizada, se almacena, se pre-filtra y se realizan tareas de mantenimiento preventivo programadas.
  • Identificación LIS (Sistema Estandarizado de Identificación de Lubricantes) – La identificación LIS es un sistema de codificación que permite reconocer los aceites y lubricantes, a través de colores, formas y caracteres que se recogen en una etiqueta. Se identifican así según su tipo, aplicación, viscosidad y características especiales o aditivos que puedan incluir. Esto evita errores a la hora de las reposiciones. 

El programa de mantenimiento de aceites hidráulicos y de lubricación diseñado por el equipo técnico de Grupo Cartés está pensado para cubrir cualquier necesidad de filtración durante todo el proceso que implique la presencia de aceites hidráulicos. En este sentido, nuestros ingenieros estudian en profundidad cada caso para ofrecer la solución óptima de una manera personalizada.

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